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Más de 220 personas participaron en una jornada de convivencia, reflexión y reivindicación que puso en el centro la salud mental como derecho universal.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, AVIFES celebró el domingo 12 de octubre su 11º Encuentro de Familias, una cita ya consolidada que reunió a más de 220 personas —entre familias, personas usuarias, profesionales y representantes institucionales— en el Spirit Hotel Gran Bilbao. Bajo el lema “Nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde”, la jornada combinó espacios festivos, testimonios en primera persona y mesas de reflexión colectiva, con un mensaje claro: combatir el estigma y garantizar apoyos es tarea de toda la sociedad.

Un inicio festivo para reencontrarse

El encuentro comenzó con actividades lúdicas que invitaron al reencuentro: juegos, dinámicas participativas, un fotomatón, aperitivos y tatuajes temporales. Una forma de recordar que este evento no es solo un espacio de reivindicación, sino también de cercanía, comunidad y disfrute compartido.

Voces e historias que inspiran

El auditorio del hotel acogió dos mesas redondas que se convirtieron en el corazón del encuentro, pero previamente Ruth y Xabier, personas socias de AVIFES abrieron el acto con una pieza musical al piano y saxofón. Fue el pistoletazo de salida perfecto a esta jornada que fue conducida por Naiara Aguilera, Técnica de comunicación de AVIFES, quien dio paso a Graciela Rodríguez, Responsable de Servicios y orientación técnica, quien coordinó y dinamizó ambas mesas.

La primera mesa, titulada “Nunca es tarde para vivir plenamente”, reunió testimonios de tres personas usuarias y de la trabajadora social de AVIFES que compartieron su recorrido vital y el papel que han tenido los apoyos en sus proyectos de vida.

Jesús relató cómo, tras una infancia marcada por el miedo y la soledad, encontró en AVIFES un lugar de apoyo y un trampolín hacia la independencia: “Pensé: si aquí todo el mundo está poniendo de su parte para que yo pueda, ¿Cómo voy a decir que no puedo?”. Víctor compartió cómo pasó de la soledad y la desesperanza al descubrimiento de una red de apoyo que le permitió dejar atrás la supervivencia para empezar a vivir con plenitud: “Ahora vivo más feliz que antes, porque antes solo sobrevivía”. Gonzalo, por su parte, recordó el impacto del diagnóstico en los años 90 y cómo el apoyo mutuo y los retos colectivos —como escalar el Naranjo de Bulnes en un documental de AVIFES— le demostraron que las personas con enfermedad mental también pueden alcanzar grandes metas. La mesa se cerró con la reflexión de Estíbaliz Villar, nuestra trabajadora social: “Lo esencial es que las personas sepan que no están solas. Nuestro papel es escuchar, acompañar y creer en ellas incluso cuando todavía no pueden hacerlo por sí mismas”.

Sus relatos, llenos de superación y esperanza, recordaron la importancia de no resignarse a la soledad ni al estigma.

La segunda mesa, “Nunca es tarde para derribar barreras y tejer apoyos”, contó con la participación de familiares y profesionales, que reflexionaron sobre la importancia de planificar, confiar y acompañar, evitando la sobreprotección y apostando por la autonomía.

Julián Burgos, presidente de AVIFES y familiar, puso el foco en el valor de la confianza: “Cuando en los momentos más duros todo parece derrumbarse, lo primero que necesitamos es alguien que nos recuerde que hay futuro”. También recalcó la importancia de no dejar a las familias desorientadas: “Sin información clara ni formación, los familiares corremos el riesgo de sobreproteger o desentendernos, y ambas cosas pueden hacer mucho daño”.

Por su parte, José Ángel Gutiérrez, Gerente de Fundación Ondoan, habló del miedo a planificar como una de las grandes barreras: “Muchas familias posponen decisiones por temor a aceptar la enfermedad, pero cuando no se planifica, los pasos se dan en situaciones de crisis, y eso siempre genera más sufrimiento”. También recordó que las medidas de apoyo no limitan la libertad: “No quitan derechos, los garantizan”.

Idoia Clemente, responsable del Servicio de Viviendas con Apoyo y referente del espacio joven Gazteori, desde su experiencia profesional, puso el acento en la sobreprotección y en las dudas que frenan los proyectos de vida independiente: “A veces pensamos que una persona no está preparada, cuando precisamente el objetivo de los apoyos es desarrollar esas capacidades”. Además, subrayó la importancia del apoyo mutuo: “Compartir experiencias con otras personas en situaciones similares da seguridad, confianza y esperanza”.

Compromiso institucional y cierre inspirador

Un año más las instituciones nos acompañaron en este acto de celebración y reivindicación. El presidente de AVIFES, Julián Burgos, subrayó la importancia de seguir avanzando como sociedad señalando que hemos recorrido un camino importante, pero aún queda mucho por hacer para que la salud mental sea realmente un derecho y no un privilegio.

A continuación, intervinieron Juan Ibarretxe, concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao; Amaia Antxustegi, Diputada foral de Acción Social de Bizkaia, que además acudió acompañada de José Antonio Barañano (director general de Promoción de la Autonomía Personal) y Nerea Melgosa, consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco. Todas las intervenciones coincidieron en destacar el compromiso institucional con la salud mental y la necesidad de seguir construyendo una sociedad más inclusiva y justa, reconociendo el papel imprescindible de las familias y la valentía de las personas con enfermedad mental. Los derechos y la dignidad del colectivo fueron también un mensaje destacado desde las administraciones públicas que nos acompañaban.

La gerente de AVIFES, Itziar Ceballos, fue la encargada de cerrar el encuentro con unas palabras que resumieron el espíritu del día:

“Hoy hemos celebrado que estamos juntos en este camino, que somos comunidad. Hemos escuchado que pedir ayuda es un acto de valentía y que apoyarnos mutuamente multiplica las oportunidades de vivir mejor. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para creer, para acompañar y para construir esperanza”.

Y el broche de oro a la mañana lo puso el tenor Martín Barcelona que con su gran voz puso a cantar a todo el auditorio.

Un cierre festivo para un día de reivindicación

El encuentro concluyó en un ambiente festivo, con una comida de hermandad en la que no faltaron los sorteos, el bingo, los juegos y la música en directo, el baile, todo ello animado por el DJ José Núñez. Un final perfecto que nos recuerda que recordando la reivindicación y la celebración pueden caminar de la mano.

Queremos agradecer de manera especial a las empresas que han apoyado y colaborado para hacer posible, con sus aportaciones y donaciones, que este encuentro fuese posible: Kalamazoo, Hotel Spirit Gran Bilbao, Total Food, Limpiezas Ona, ITB, Ausolan y Fidesvita.