¿Estamos haciendo bien las cosas? ¿Qué valoran más las personas? ¿Qué podemos mejorar? Responder a estas preguntas es clave para seguir avanzando.
Por eso, cada año se realiza un estudio de satisfacción en el que participan personas usuarias y familias, con el objetivo de escuchar, aprender y mejorar de forma continua.
Y los resultados de 2025 dejan un mensaje claro: la satisfacción es alta y se mantiene estable en el tiempo
Las personas usuarias valoran especialmente el trato cercano, la confianza y el apoyo recibido por parte de los equipos profesionales, aspectos que siguen siendo los mejor puntuados en prácticamente todos los servicios.
Además, muchos datos hablan por sí solos:
- En centros de día, el 97% recomendaría el servicio
- En programas como ocio o el grupo de apoyo a jóvenes Gazteori, la recomendación alcanza incluso el 100%
- Y en servicios como Etxebest- Apoyo a la vida independiente, el 86% afirma sentirse mejor en su día a día
Las familias, por su parte, también muestran una valoración muy positiva. En algunos servicios, la satisfacción supera el 8 sobre 10, destacando especialmente el acompañamiento, la cercanía y la mejora en el bienestar de sus familiares.
Pero más allá de los números, hay algo aún más importante:
- Sentir que se escucha su opinión
- Participar en decisiones
- Y formar parte activa de su propio proceso
Porque medir la satisfacción no es solo recoger datos. Es una forma de seguir construyendo servicios más humanos, más cercanos y más útiles para quienes realmente importan.
Y sí, también sirve para detectar qué se puede hacer mejor. Porque mejorar nunca termina… y escuchar es siempre el primer paso.

