Testimonios

Aterrice en AVIFES y más concretamente en AURRERAKA por un hermano. El dejo un folleto en la mesa por si podría interesarme y yo casi no lo iba a leer, porque pensé: “Bueno una cosa más. Después de 39 años de aquí para allá, de terapias de todo tipo, de profesionales distintos, que me puede aportar esto de nuevo, de distinto?”

 

Pero solo, solo por no hacerle un desplante cogí el teléfono y llame y ahí se abrió algo inimaginable para mí, no esperado. Personas abiertas a mí, a lo que yo podía aportar.

 

Según ha ido pasando el tiempo y he ido abriéndome, he ido descubriendo a personas, a personas maravillosas, a un grupo que trasmite amor, apertura y empatía, cada uno a su manera, cada cual conforme a su edad, a su situación personal y por ello me sorprendo cada día.

En este proyecto estoy ahora, no he terminado el camino pero les debo tanto a ellos y a ellas.

 

¡GRACIAS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE AURRERAKA!

¡GRACIAS AVIFES!