El 14 de febrero llega cada año acompañado de mensajes que exaltan el amor. Sin embargo, muchos de estos mensajes transmiten creencias, estereotipos y pautas de comportamiento que influyen de manera diferente en hombres y mujeres y que, en ocasiones, pueden generar expectativas poco realistas sobre lo que significa querer y ser querido.
Desde el Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad nos invitan a reflexionar sobre cómo el mito del amor romántico construye una idea del amor que condiciona nuestras relaciones y dirige nuestros comportamientos. Esta reflexión cobra especial importancia en estas fechas, cuando nos rodean celebraciones, mensajes en redes sociales y campañas comerciales que promueven un modelo idealizado del amor.
También es importante recordar que el amor no se limita a las relaciones de pareja. El autocuidado, la relación con una misma persona, el apoyo de amistades, familiares y otras redes significativas son igualmente fundamentales. No tener pareja no significa estar incompleta ni incompleto, ni es una condición necesaria para sentirse querida o querido. Aprender a valorarnos, respetarnos y cuidarnos es una base esencial para nuestra salud mental.
Es un buen momento para preguntarnos: Si no me siento libre, cuidada y respetada… ¿es amor? ¿Puede ese concepto idealizado generar desigualdad o malestar emocional?
Las relaciones sanas se basan en el respeto mutuo, la igualdad, la comunicación y el cuidado compartido. Amar no debe implicar renunciar a una misma persona ni descuidar nuestro bienestar emocional.
Desde AVIFES queremos recordar la importancia de construir relaciones igualitarias, saludables y enriquecedoras, donde el cuidado de la salud mental sea una prioridad, incluyendo la relación que mantenemos con nosotras y nosotros mismos.
Porque querernos bien también significa vivir relaciones que nos hagan sentir seguras, valoradas y libres, empezando por el respeto y el cuidado hacia nuestra propia persona.

