Cada 2 de mayo se conmemora el Día Internacional contra el Bullying, una fecha para visibilizar una realidad que afecta a niños, niñas y adolescentes y que puede dejar una profunda huella en su autoestima, bienestar emocional y salud mental.
El bullying puede manifestarse de muchas formas: agresiones verbales o físicas, ciberacoso, acoso sexual, exclusión social, burlas o humillaciones. En cualquiera de sus formas, el acoso genera sufrimiento y puede tener consecuencias importantes en la vida de la persona que lo sufre.
Según la ONG Bullying sin Fronteras, 7 de cada 10 niños y niñas sufren algún tipo de acoso o ciberacoso diariamente. Por eso, es fundamental conocer las señales de alerta y actuar de forma temprana, tanto desde el entorno familiar como desde el educativo y comunitario.
Identificar para poder acompañar
Detectar cambios en el estado de ánimo, aislamiento, miedo a ir al centro educativo, bajo rendimiento, alteraciones del sueño o pérdida de interés por actividades habituales puede ayudar a identificar posibles situaciones de acoso.
Ante el bullying, el silencio nunca debe ser la respuesta. Si eres víctima, testigo o acompañas a alguien que lo está sufriendo, es importante pedir ayuda y buscar apoyo.
Desde AVIFES recordamos la importancia de cuidar la salud mental también frente a situaciones de acoso. Para ello, animamos a consultar nuestro cuaderno de apoyo “Bullying”, disponible en Livin Salud Mental, donde se ofrece información y orientación para jóvenes, familias y profesionales.
No te quedes callado/a.

