En nuestra sociedad, el consumo de alcohol o cannabis se ha vuelto tan habitual que apenas llama la atención. Lo vemos en fiestas, en encuentros sociales, en películas o incluso en casa. Esta normalización hace que, en ocasiones, olvidemos una realidad importante: el consumo de sustancias puede facilitar la aparición de problemas de salud mental o empeorar los ya existentes.
Cuando una persona presenta al mismo tiempo un trastorno por uso de sustancias y un trastorno mental, hablamos de patología dual. La evidencia científica muestra que esto es frecuente y puede suceder tanto cuando existe una enfermedad mental previa que aumenta la probabilidad de consumir, como cuando el consumo continuado genera cambios en el cerebro que incrementan el riesgo de desarrollar un trastorno mental.
Alcohol y salud mental
Aunque el alcohol está muy presente en la vida social, su consumo puede tener graves consecuencias. A nivel físico puede provocar cirrosis, enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo, problemas de sueño o un mayor riesgo de cáncer. A nivel psicológico, favorece la aparición de depresión, ansiedad, psicosis y conductas de riesgo que afectan tanto a la persona como a su entorno. La pérdida de control al beber, la necesidad de consumir cada vez más, la normalización del consumo o el abandono de actividades importantes son señales que pueden indicar un problema que necesita atención.
Cannabis y su impacto emocional
El cannabis, especialmente extendido entre la población joven, también conlleva riesgos significativos. Puede provocar problemas respiratorios, deterioro de la atención y la memoria, arritmias y enfermedades pulmonares. En el ámbito de la salud mental, se relaciona con trastornos psicóticos, esquizofrenia, depresión, trastorno bipolar y dificultades sociales. Consumir más de lo previsto, experimentar cambios en el sueño o el apetito, mostrar alteraciones del estado de ánimo o dejar actividades cotidianas para fumar son señales de un posible consumo problemático. En menores de 21 años, cualquier consumo de cannabis se considera nocivo.
Por qué es importante prestar atención
La relación entre adicciones y salud mental es compleja, pero conocerla es clave para prevenir y detectar dificultades a tiempo. Desde AVIFES recordamos que pedir ayuda es un acto de valentía, y que existen recursos y profesionales preparados para acompañar tanto a las personas afectadas como a sus familias. Hablar sobre ello, informarse y no minimizar el consumo son pasos esenciales para proteger nuestro bienestar y el de quienes nos rodean.

