A día de hoy, muchas personas con problemas de salud mental siguen enfrentándose a estigmas y prejuicios que afectan profundamente su vida diaria. Estas creencias erróneas alimentan la discriminación y aumentan el sufrimiento.
En AVIFES queremos visibilizar algunos de los mitos más extendidos sobre la enfermedad mental, para desmontarlos y avanzar hacia una sociedad más justa, informada y respetuosa. Porque más allá de un diagnóstico, cada persona tiene derechos, sueños, capacidades y un valor que merece ser reconocido.
- “Las personas con enfermedad mental tienen brotes sin previo aviso, no se puede confiar en ellas”. – FALSO
La mayoría de los trastornos mentales no se presentan de forma repentina ni impredecible. Suelen aparecer de manera gradual, con señales que pueden anticipar momentos de crisis. Con el tratamiento adecuado y apoyo, muchas personas llevan una vida estable, autónoma y previsible. Dudar de su fiabilidad solo refuerza su aislamiento y vulnerabilidad.
- “Si sonríe o sale con amigos, no puede estar deprimido/a.” – FALSO
La depresión no siempre se manifiesta con tristeza visible. Muchas personas continúan con sus rutinas diarias, manteniendo una apariencia «normal», mientras sufren internamente. Este mito invisibiliza su malestar y dificulta que reciban la ayuda que necesitan. La salud mental no siempre se ve, pero siempre importa.
- “Exageran para llamar la atención.” – FALSO
Minimizar el sufrimiento emocional de una persona por no comprenderlo es una forma de violencia simbólica. Nadie elige tener un trastorno mental ni sus síntomas. Cada proceso es único y debe ser respetado. Escuchar sin juzgar es el primer paso para acompañar de forma adecuada.
- “No pueden tener relaciones afectivas o de pareja.” – FALSO
Tener un diagnóstico no impide amar ni ser amado/a. Las personas con trastornos mentales pueden tener relaciones estables, sanas y satisfactorias. Pensar que no son “emocionalmente aptas” solo refuerza su exclusión. Con comprensión, respeto y comunicación, las relaciones no solo son posibles, sino enriquecedoras.
- “Hablar de salud mental empeora las cosas.” – FALSO
Todo lo contrario: hablar de salud mental con naturalidad ayuda a prevenir, sensibilizar y acompañar. El silencio alimenta el estigma. Expresar lo que sentimos, validar nuestras emociones y contar con información confiable fortalece el bienestar individual y colectivo.
- “Solo los adultos sufren trastornos mentales.” – FALSO
La infancia y la adolescencia son etapas clave para el desarrollo emocional. Ignorar las señales en edades tempranas puede agravar el problema en la vida adulta. Detectar a tiempo, ofrecer apoyo y acompañamiento adaptado a cada etapa es fundamental para construir una buena salud mental a lo largo de la vida.
¿Y qué podemos hacer como sociedad?
Romper con estos mitos es una responsabilidad compartida. Todos podemos contribuir: en casa, con amistades, en el centro educativo, en el trabajo o desde nuestra posición personal.
Cambiar la mirada, dejar de reducir a una persona a su diagnóstico y generar entornos de apoyo son pasos clave para construir una sociedad más inclusiva e igualitaria.
Desde AVIFES, apostamos por informar, sensibilizar y acompañar, porque creemos firmemente que solo con conocimiento, empatía y respeto podemos avanzar hacia un futuro sin estigmas.







